La inestabilidad vuelve a las calles de Colombia. Después del ansiado acuerdo estatal con las FARC, la guerra sucia ha vuelto a las calles produciendo el asesinato de diferentes líderes de masas sociales.

60 líderes sociales asesinados este último año

Casos como el de Marina Arias azotan las portadas de los diarios colombianos donde relatan historias realmente escalofriantes de asesinatos a sangre fría. Marina Arias es una mujer que iba en moto con su marido cuando este le animó a que fuera en la camioneta de su amigo porque empezaba a llover. Menos de cinco minutos más tarde, Marina recibió una llamada informándole de que habían asesinado a su marido en medio de la carretera. Le habían disparado por la espalda y estaba inconsciente sobre el asfalto.

A las pocas horas de este crimen, en San Vicente del Caguán se llevó a cabo otro asesinato. En esta ocasión, un grupo de encapuchados entraron en la vivienda de Didier Losada y lo mataron delante de su mujer y su hijo. Menos de 24 horas más adelante, Hugo Cuéllar, que salía del velatorio de Didier Losada, fue también acribillado a balazos consiguiendo sobrevivir al no ser alcanzado en ningún punto vital.

¿Qué tienen en común estos tres hombres que fueron atacados en un periodo más breve de 24 horas? Que todos eran líderes sociales. Los campesinos eran el colectivo más defendido por estos tres hombres y, por ello, en sus entierros y homenajes fúnebres se han podido ver autobuses llenos con este colectivo social manifestando, así, el rechazo de todos ellos.

Pero ellos no son los únicos. El Ministerio del Interior de Colombia ha apuntado que en el último año han sido asesinados aproximadamente sesenta líderes sociales y trescientos más reciben amenazadas de forma habitual para que cesen su trabajo y su lucha social. Para poner un ejemplo, un movimiento de izquierdas llamado Solo Marcha Patriótica ha padecido 120 asesinatos en los últimos 4 años.

Los más recientes son los de los tres hombres que encabezan esta noticia, unos ataques que ponen en tela de juicio el primer pacto entre el Gobierno y las FARC.

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