La red de autopistas españolas cuentan con algunas carreteras que tienen peaje y que, actualmente, están en quiebra. Desde el Ministerio de Fomento se ve muy complicado intentar crear un acuerdo entre los bancos y las empresas para rescatar dichas construcciones y, por este motivo, ha decidido que sea el Estado quien se haga responsable de ellas.

Con esta medida de rescate lo que se está haciendo es nacionalizar una serie de autopistas en quiebra cuyo coste puede llegar a los cinco mil millones de euros. Se ha llegado a esta solución por la imposibilidad de tender un canal de negociación entre los bancos y las empresas siendo la nacionalización la única vía posible de escape.

5.000 millones es el precio que nos costarán asumir estas autopistas

En total son nueve las autopistas que se encuentran en una situación de quiebra. Todas ellas son de peaje y se estimaba que la recaudación conseguida con estos pagos sería suficiente para pagar la construcción de la carretera e, incluso, obtener beneficios. Pero esto no ha sido así y actualmente se consideran oficialmente en quiebra.

Los bancos que habían financiado la construcción de dichas carreteras no han querido llegar a un acuerdo para rescatarlas y, por tanto, el Estado ha tenido que hacerse responsable de ellas. Esto, al menos, es lo que ha indicado Íñigo de la Serna, el encargado del Ministerio de Fomento, que ha anunciado que sigue intentando negociar con los bancos pero que ve muy difícil que terminen cediendo. Así pues, lo más factible que termine sucediendo es que las autopistas sean gestionadas por el Estado y este decidirá su gestión para que puedan cumplir su principal objetivo: permitir que los ciudadanos puedan seguir utilizándolas y, así, facilitar los trayectos por carretera.

Aunque no existe ninguna cifra cerrada sobre el precio que costaría dicha nacionalización, lo cierto es que las primeras versiones apuntan hacia unos orientativos cinco mil millones de euros ya que es la cifra que indicó el año pasado la empresa Seopán.

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