Cada día son más las empresas que apuestan por crear en el espacio de trabajo un lugar que vaya más allá de su cometido inicial. Pasamos muchas horas en las oficinas y sin duda este sitio acaba ocupando gran parte de nuestra vida. Y entonces… ¿no sería mejor que vinculáramos este lugar con más que el trabajo? Tener una mesa de pim pong, un billar o cualquier otro instrumento que nos pueda ayudar a distraernos durante un rato. Porque cuando te quedas atascado, seguir dándole vueltas hasta que salga humo por las ojeras no es la mejor solución.

Momentos de distracción para rendir mejor

Por eso os hablamos de espacios en los que los empleados vienen a realizar su trabajo de la mejor manera posible y al mismo tiempo encuentran pequeños momentos de distracción que no hacen más que darles ese empujoncito extra para seguir con sus tareas. Y ya se sabe de aquello que dicen, que las buenas ideas vienen cuándo menos nos los esperamos, quizá puede ser en la próxima partida de futbolín, o mientras preparas algún postre hecho con actimel con tu compañero,  mientras comes una pizza en una hamaca en la hora de comer, o cuando te echas unas cervezas al finalizar la semana y  brindando por un trabajo bien hecho.  Y es que estar a gusto es sinónimo de tener mejores ideas.